El Bollywood menos azucarado

En la pantalla están prohibidos los besos, los desnudos y cualquier escena de sexo explícito. En la realidad, los entresijos que hacen posible Bollywood, la factoría de sueños de la India, no es tan inocente como parece y Shobhaa Dé se ha propuesto desenmascarlo. La escritora y periodista india publica en España Noches de Bollywood (Booket), en el que nos muestra el mundo de sexo y ambición de la industria del cine a través de la lucha de la protagonista por convertirse en estrella.

Dé, que conoce a fondo esta industria gracias a su trabajo como periodista, presenta a Aasha Rani, una anti-heroína ficticia, pero que podría ser cualquiera de las miles de chicas que llegan desde los pueblos a Bombay con la ilusión de triunfar en el cine.

En el caso de Rani es su madre la que obliga a participar en películas porno con sólo trece años o a prostituirse para conseguir la atención de los que controlan el negocio. Llegar a ser una estrella no es fácil y, como Rani, muchas de las chicas que intentan abrirse camino saben que el precio para ello es el sexo “a no ser que tengan un padrino o un actor poderoso que les respalde”.

Porque la realidad de este universo, tan azucarado en pantalla, es tan hipócrita como su sociedad. Una sociedad que se escandaliza con el beso que le dio Richard Gere a la actriz Shilpa Shetty o que se niega al desnudo pero no tiene reparos en mostrar a sus actrices con saris mojados que dejan poco a la imaginación.

Negar lo obvio

“La gente prefiere el sueño”, explica la autora, aunque también destaca que eso está cambiando y cada día se conocen más los cotilleos, los matrimonios, las aventuras o los divorcios de los supuestos castos actores que reinan en la pantalla. Y, aunque a los que controlan este mundo no les gusta que se conozcan sus bajos fondos, no pueden hacer nada por impedirlo.

Autora de una decena de libros y la mayoría best sellers, Shobhaa Dé recalca que, aunque la realidad es más descarnada en Bollywood, occidente tampoco se lo pone fácil a sus actrices. “No tienen los mismos derechos, ni los mismos privilegios. Ni siquiera cobran lo mismo”, apunta, al tiempo que indica, que esto no cambiará mientras los grandes magnates sigan siendo hombres. Por el momento ella se dedica a reivindicarlo con sus novelas.

Publicado en ADN.es el 18/03/2008

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s