¡Peligro! Escritores con claqueta

Se empieza escribiendo un guión, se sigue supervisando la adaptación de una novela propia y se acaba dirigiendo. El paso de las letras al celuloide es una tentación a la que muchos escritores no quieren resistirse. Aunque en muchas ocasiones la pretensión acabe en fracaso.

El escritor francés Philippe Claudel es uno de los últimos en probar los poderes de la dirección. Después de presentar, e incluso competir por el Oso de Oro, Hace mucho que te quiero en el Festival de Berlín, ahora estrena esta cinta en los cines españoles.

“Todo esto no lo hubiera podido explicar en una novela”, explicó hoy el francés en una rueda de prensa, según recoge EFE. “Cuando hice este guión era una historia tan cercana para mí que quería llevarla a la pantalla para poder trasmitir esos silencios y esa luz que lleva implícita la historia. Era como una paleta de colores que quería plasmar”, subrayó el autor de Almas grises o La nieta del señor Linh.

En las últimas semanas también ha podido verse el resultado de los quehaceres cinematográficos de dos reconocidos escritores: Michel Houellebecq y Alessandro Baricco. Ambos escogieron el prestigioso Festival de Locarno para enseñar sus criaturas, pero ni la adaptación de La posibilidad de una isla del primero ni Lezione 21 del italiano, han logrado convencer a la crítica. La decisión del público deberá esperar hasta este otoño, cuando se estrenen en las salas.

Es conocido el batacazo que sufrió Mario Vargas Llosa cuando decidió probar suerte en el séptimo arte. En 1973 creyó que era el más idóneo para llevar al cine su novela Pantaleón y las visitadoras y se puso detrás de la cámara sin complejos. Han pasado 25 años y ahora no tiene problemas en reconocer que preferiría no acordarse de esa experiencia que, como aseguró recientemente en un congreso, fue una verdadera “catástrofe”.

Y es que controlar los entresijos de la narración y el lenguaje literario no asegura, ni mucho menos, el dominio de la creación audiovisual. El escritor y crítico de cine Vicente Molina Foix también probó una vez este codiciado manjar y salió con indigestión. Sagitario fue su prueba de fuego y, después de ella, decidió que era mucho mejor seguir escribiendo y reservar al cine como mero protagonista de novelas y ensayos.

http://www.youtube.com/v/K4tmbAECC_4La última película de Paul Auster tampoco dejó buen sabor a la crítica. Aunque fue aplaudido con el guión de Smoke y con la dirección de Blue in the face, La vida interior de Martín Frost, la cinta a partir de una pequeña referencia de su novela El libro de las ilusiones, fue tachada de vaga, cutre y estirada al máximo.

Habrá que ver qué pasa con la cinta de Claudel. Tras su proyección en Berlín las críticas han sido variadas. En The Hollywood Reporter la han calificado de “chispeante” e incluso dicen que el escritor dirige como un veterano cineasta. En Variety, sin embargo, apuestan más por un resultado pobre. El paso de las letras al audiovisual es complicado y, al fin y al cabo, no se puede convencer a todos.

Publicado en ADN.es el 25/08/2008

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s